Saltar al contenido
Estamos tomando reservas para la cosecha 2027. Llama al +56 9 2612 9000 Escríbenos por WhatsApp
Durango Harvest Durango Harvest

Cosecha californiana: qué hace cada máquina y en qué orden

Cuando alguien dice “voy a cosechar con máquina”, en realidad está hablando de cuatro equipos distintos que trabajan encadenados. Cada uno hace una parte del trabajo, y el resultado final depende de que ninguno vaya a destiempo.

Vale la pena entender qué hace cada uno, aunque sea solo para saber qué preguntar cuando pidas una cotización.

1. La barredora: arma la hilera

La avellana cae al suelo y queda repartida bajo la copa. La barredora la junta en una hilera continua al centro de la entrehilera, que es donde después puede pasar la recogedora.

Suena simple y es la máquina que más define el resultado. Una hilera mal armada —demasiado ancha, con fruta desparramada, o con tierra arrastrada— condena todo lo que viene después, porque la recogedora solo puede levantar lo que la barredora le dejó.

Aquí es donde se nota si el suelo estaba nivelado y la entrehilera limpia. Trabajamos con una barredora OEM autopropulsada de cabezal 6′6″, que es lo que permite barrer bajo la copa sin ir golpeando el suelo.

2. La recogedora: levanta y hace la primera separación

La recogedora pasa sobre la hilera, la levanta completa —avellana, tierra, piedras, hojas, todo— y hace una primera separación por peso y tamaño. Lo que sirve sigue; el grueso del resto vuelve al suelo.

Es el corazón del tren de cosecha. Nosotros usamos una WeissMcnair Magnum 2000 autopropulsada, que es de las que mejor separan tierra y piedra en esta etapa.

Ese punto es más importante de lo que parece: la tierra que no se saca aquí, viaja. Y mientras más lejos viaja, más caro sale sacarla.

3. El carro conveyor con desticker: la segunda limpieza

Del pickup, el fruto pasa a un carro conveyor que va al lado o detrás. Ahí ocurre la segunda limpieza, y es la que más se nota en la muestra final:

  • El desticker saca las brácteas y restos de involucro que vienen pegados al fruto.
  • El soplado se lleva hoja suelta, polvo y material liviano.

Trabajamos con un carro conveyor Thomas con desticker. Lo que entra a la tolva después de esa etapa ya va notoriamente más limpio que lo que salió de la hilera, y eso es lo que después evita descuentos en planta.

4. El elevador y el carro de volteo: que la máquina no pare

Esta parte no limpia ni recoge nada, pero es la que define cuántas hectáreas alcanzas a cosechar en la ventana que tienes.

Una recogedora llena su tolva y tiene que descargar. Si el sistema de descarga es lento, la máquina se queda parada esperando, y en cosecha el tiempo parado se paga igual. Con un elevador KCI y carro de volteo, la carga de tolvas se hace a ritmo alto y sin interrumpir la faena.

Cuando la ventana de cosecha son dos o tres semanas y todos los huertos de la zona maduran al mismo tiempo, esto deja de ser un detalle logístico y pasa a ser lo que determina si alcanzas o no.

Por qué el orden y el ritmo importan

El tren funciona bien cuando las cuatro etapas van al mismo ritmo. Si la barredora avanza mucho más rápido que la recogedora, queda fruta en el suelo esperando —y absorbiendo humedad. Si la recogedora avanza más rápido de lo que se puede descargar, se detiene.

Esa coordinación es, en buena medida, el oficio. No está en el catálogo de ninguna máquina.

Dos pasadas, casi siempre

En la mayoría de los huertos conviene planificar dos pasadas: la primera cuando ya cayó el grueso del fruto, y una segunda para recuperar lo que cayó después.

Intentar sacar todo en una sola pasada normalmente significa una de dos cosas: entrar muy temprano y dejar avellana en el árbol, o entrar muy tarde y perder calidad de la que ya estaba abajo.

Si quieres que revisemos tu huerto y te digamos qué configuración le calza, escríbenos. Vamos a verlo sin compromiso.